jueves, 9 de noviembre de 2017

Ellas también juegan, por DelyAdela: Paula Bergel.



Nada más decidir meterme en este “lio” tenía claro tres entradas que quería escribir. Dos de ellas ya las hice pero me faltaba escribir esta, que debería haber sido la primera pero que está resultando la más difícil. No sé cuántas veces me senté delante del ordenador a escribirla, cuántas empecé y borré todo lo que tenía escrito, cuántas me dije “pero ¿dónde vas, que no tienes ni idea?”. O cuántas tenía muy claro en la cabeza lo que quería decir mientras iba andando por la calle pero que según llegaba a casa se me iban todas las ideas.
 


 

Hoy, vuelvo a intentarlo.

¿Por qué precisamente hoy? Porque sufrí una especie de retroceso en el tiempo, creo que en argot cinematográfico lo llaman algo así como flashback.

Me tocó hacer mesa en un partido alevín femenino. Y allí estábamos, en un patio de colegio de esos en los que tienes a los padres justo detrás del banquillo, al lado de la mesa preguntando de vez en cuando “¿cómo vamos?”. En un momento determinado, una madre gritó detrás de mí, dijo algo muy parecido a lo que solía chillarle yo a la mía, algo así como “por tu madre, no falles eso”. Y, de repente, habíamos vuelto hacia atrás en el tiempo. Me vi en ese patio de colegio, o en otro similar, en el que los padres no tenemos sitio para sentarnos y nos ponemos tan cerca de la cancha que parece que vamos a saltar de un momento a otro, y me vi animando a un equipo alevín femenino, miré al banquillo y allí estaba, de pie, animando y dando instrucciones… Conste, pasaron algunos años desde que era mi hija la que jugaba en ese equipo alevín, pero no os voy a decir cuántos, ni se nos notan (bueno, a mi hija sí se le notan, lo contrario sería raro).

De Paula Bergel os puedo contar algunas cosillas, aunque ya le hicieron entrevistas y videomontajes con sus mejores jugadas, así que seguro que estáis bien informados. Jugó en Teresianas, dónde también estudió (por cierto, yo también hice el BUP allí, aunque no compartimos aulas, ya que yo estuve unos añitos antes, jajaja), en el OCB, en Liga femenina 2 con el Universidad de Oviedo y de vuelta al sénior del OCB. Si no me equivoco, que la memoria ya empieza a fallarme, fue elegida dos años consecutivos mejor jugadora sénior femenina. Consiguió dos ascensos por lo menos; con el OCB se proclamó campeona de liga en la temporada 07/08 ascendiendo a primera nacional pero por alguna razón de esas extrañas que pasan a veces, el equipo desapareció y ella se incorporó al CAU, con este equipo consiguió el ascenso a LF2 en mayo del 2012. También fue campeona de España de baloncesto universitario en mayo del 2011… Vamos, no se le daba nada mal.
 


 

Ahora es entrenadora, lleva años entrenando en infantiles, cadetes, junior... Siempre en equipos femeninos, sola o acompañada, de primera entrenadora o de segunda… Hace un poco de todo y le da tiempo además a ser la coordinadora de los equipos femeninos en su club de tantos años. También como entrenadora ayudante en la selección asturiana infantil consiguió un ascenso, fue el año en el que, con Gonzalo Bedia, se ascendió a Especial en Zaragoza.

Peque, que es como me acostumbré ya hace años a llamarla, aunque realmente nunca le pedí permiso para utilizar su nombre “más familiar”, es en buena parte la culpable de que yo esté metida en esto. Y no me refiero tanto al blog, sino a que ella es culpable de que me haya implicado de alguna manera en el baloncesto, en el baloncesto femenino sobre todo. Siempre me gustó, desde que era bastante joven, pero desde el momento en el que se convirtió en nuestra entrenadora me terminó de enviciar.

Inés ya había empezado un par de años antes a ir a baloncesto como actividad extraescolar, pero fue cuando aparecieron tres chicos jóvenes y con muchas ganas cuando empezó de verdad a jugar a baloncesto (Paula, Marta y Pangua, quien volvió un par de años después y fue el que terminó de enviciar al mío…; como veis encuentro “culpables” fácilmente). De aquella, Peque y Marta, la otra entrenadora que tuvieron y a la que perdí hace tiempo la pista (reconozco ser muy cotilla, sobre todo en redes sociales, que resulta relativamente cómodo y fácil seguir “en contacto” con alguien aunque ese alguien no lo sepa), jugaban en el equipo sénior del OCB. De hecho, la primera vez que fui a ver un partido en Pumarín, no fue a ver el equipo de los “mayores”, el que paso a paso consiguió llegar a Oro y llenar ese polideportivo, no, fuimos a ver jugar al sénior femenino. Por cierto, tuvimos sitio de sobra, éramos lo que se suele decir “cuatro gatos”. No recuerdo contra quién jugaban en aquella ocasión, sé que era contra algún equipo de Avilés, lo cual no es decir mucho ahora mismo, ya que es una ciudad en la que el baloncesto femenino “se nota”.

Peque también es “culpable” de mi pequeño vicio con el CAU. La primera vez que las fui a ver era porque jugaba ella y había animado a sus chicas a ir a ver la fase de ascenso que se jugaba en Oviedo. Y, creo que ya os lo conté, me quedé prendada de ese equipo (al que sigo animando vía Twitter y vía grada, muy pocas veces, la verdad).
 

 

Desde alevín, con cortes, con otros entrenadores, de primera, de ayudante…, Peque siempre estuvo ahí. Por eso, siempre que hablamos en mi casa, ella es la Entrenadora de Inés. Por supuesto que hubo otra gente, con mejor o peor “suerte”; entrenadoras que además fueron su catequista, que le enseñaron a postear y siempre la animaron desde la grada e, incluso, quien la desanimó (porque tiene que haber de todo) o quien, además de entrenador, hizo de taxista toda la temporada, pero, y me repito, ella es la Entrenadora. Seguramente haya también gente con la que ella no haya “congeniado”, no haya tenido buen rollo o que no la considere tan buena jugadora o entrenadora, repito que tiene que haber de todo, pero ella fue la que se preocupó cuando mi hija se dio el golpazo en la rodilla (a quién se le ocurre lanzarse contra la esquina de una canasta…), la que se asustó cuando se le desmayó en un entreno por no haber merendado bien… Seguramente, después de sus padres, evidentemente ese honor no me lo quita tan fácilmente, es la persona que más broncas, riñas, discusiones y charlas-terapia haya tenido con Inés. Incluso tuvo la suficiente moral de irse a Rusia con un equipo cadete con tan poca memoria que se olvidaron del trofeo de subcampeonas… ¡No sé cómo no las mataste entonces, Peque! Supongo que era más fácil devolvérnoslas enteras a los padres, aunque seguramente ganas pasaste.

Ahora ya no es ni entrenadora ni compañera (hubo un año en el que maestra y aprendiz compartieron equipo) de los míos, pero seguimos coincidiendo de vez en cuando, ella como entrenadora y yo en la mesa. Y yo sigo, a mi manera dándole la brasa, como siempre. Por eso creo que se merece este pequeño reconocimiento por mi parte porque, aunque te llame Peque, eres GRANDE, enorme jugadora y entrenadora. ¡¡¡Mil gracias!!!

 
Porque, ¡Ellas también juegan!

 

 

 

 

 

 

jueves, 2 de noviembre de 2017

Una buena tarde en casa del Gijón Basket 2015.


La tarde se presentaba agradable, día festivo en España y, en Asturias, además de esto de ser festivo, la temperatura acompañaba, a pesar de que en Gijón, de vez en cuando (o casi siempre) tira un viento que corta. Pero ayer, como os digo, no era el caso. La cita era interesante y muy de agradecer. El Gijón Basket 2015, club amigo del mío por diversos motivos, tuvo a bien invitarnos al encuentro de Liga EBA que se disputaba en la ciudad, categoría en la que este año lucha un equipo recién estrenado y cuyos entrenadores, como ya sabéis, forman o han formado parte de CB Laviana. Así que, además de la expectación que puede despertar visitar el Palacio de los Deportes de La Guía, con su cancha ACB, su parqué reluciente, ese marcador que casi te ilumina la mirada cuando alzas la vista y esos casi siete mil asientos que esperan ansiosos la visita de los aficionados a esto de la canasta, se unían las ganas de ver en el banquillo a dos buenos entrenadores y amigos y, además, ver a nuestros equipos alevines disfrutar de un partido “de mayores” y entretenerse durante el descanso tirando en esas magníficas canastas.
 

La cita no defraudó, y no lo digo solamente por la victoria (tercera consecutiva) que consiguió el equipo. Cierto que el pabellón, tan grande, no se llenó (entenderéis que es muy complicado conseguirlo), pero a mi espalda no cabía ni un alfiler. Los aficionados, casi todos de la misma ciudad, fueron llegando poco a poco, cuando nosotros ya estábamos sentados y disfrutando de los momentos previos al encuentro, ese momento en el que cada jugador se concentra como suele, y como puede, para darlo todo mientras calienta bajo la atenta mirada del entrenador, que también lleva lo suyo en ese preciso instante. Los chicos, nuestros pequeños alevines, estaban entusiasmados ya en esa previa al partido, no os digo nada de cómo pasaron la segunda parte del encuentro tras el subidón de haber estado abajo, en la cancha, durante el partidillo que jugaron en el descanso. Los gijoneses animaban a su equipo, absolutamente cierto, pero los lavianeses no pararon de aplaudir, levantarse, sentarse, volver a levantarse, lanzar vítores y gritos de ánimo a los jugadores y de disfrutar de un encuentro que nos gustó a todos.
 


 
Supongo que esperáis una crítica del partido, pero yo… no sabría ni por dónde empezar. Aficionada, sí, pero no experta. Solo os diré que tuve la ocasión de ver a un extraordinario Rubiera que me dejó, en ocasiones y por momentos, con la boca abierta, para mí el mejor del partido con diferencia, aunque en conjunto debo decir que los chicos de Fran y Manu me dejaron con un muy buen sabor de boca que espero repetir. El equipo le tomó la medida perfectamente a su rival, para mí un flojo Instituto Rosalía de Castro al que le faltó un poco de sangre, sobre todo en los minutos centrales del partido, en los que se vio superado por el equipo de casa. Afortunadamente para mis nervios, los chicos del Gijón Basket fueron por delante prácticamente todo el partido y, aunque llegamos a ver cómo se iba reduciendo la distancia entre ambos equipos en el marcador, los de casa no dejaron de luchar hasta el último segundo en lo que fue una merecidísima victoria local, la tercera consecutiva de todas las que quedan por llegar. Porque una cosa está clara, la mejoría del equipo se nota semana tras semana, y el trabajo incansable de casi cada día en los entrenos está haciendo de este un gran equipo con todos sus ingredientes. Entre ellos, la ilusión que transmiten a la afición que, ayer, como un jugador imprescindible, se dejó la garganta jaleando durante todo el partido, pero aún más cuando Fran, el primer entrenador, le pidió su ayuda. Fue entonces cuando la grada empezó a temblar en cada ataque rival y a aplaudir más aún en cada jugada de los chicos de Gijón. Espectacular. La verdad es que es una de las cosas que más me gusta del baloncesto, la unidad entre grada y banquillo, entre la afición y el equipo. No lo puedo remediar, es que escribo esto y sonrío al recordarlo. Emoción en estado puro. ¡Me encanta este deporte!

 

Así que la tarde acabó mucho mejor que empezó, y no sólo por la victoria del equipo al que fuimos a animar, sino también por otras cosas que ahora no vienen al caso.
 
Acabo ya, pero antes quiero agradecer desde mi publicación a la dirección del Gijón Basket 2015 el detalle de invitar a mi club, CB Laviana, a una tarde de baloncesto estupenda e inolvidable para nuestros pequeños. Algún día, podrán decir que ellos botaron un balón de basket en el Palacio de los Deportes de La Guía, en una pista ACB, en la que juega un equipo con un gran futuro por delante.

A todos, gracias.

martes, 10 de octubre de 2017

Volvemos...


Empezada ya la temporada 2017-2018, llega el momento de echar una ojeada a lo que nos espera este año. Como aficionada y madre de jugadores, como amiga de jugadores y entrenadores que se enfrentan este año a nuevos retos, estoy ansiosa por ir viendo cómo se va desarrollando la competición en todas sus categorías, refiriéndome, por supuesto, al baloncesto más cercano, al de casa, como yo lo llamo.

Si durante la pasada temporada, esta sección contó con la colaboración de Dely Menéndez, mi reportera de basket femenino, y con Manuel González, director deportivo de CB Laviana, entrenador y forofo de este mundo, al que más adelante dedicaré unas líneas (es uno de los que tienen nuevos retos este año), esta temporada que acaba de empezar vamos a intentar dedicarnos a los clubes más pequeños, a esos que necesitan, sin ninguna duda, que alguien les eche una mano y les ayude a darse a conocer. Por mi parte, haré lo que pueda para que eso sea así.
Como os decía, la temporada pasada fue una buena temporada en casi todo. Hemos conseguido amigos nuevos para el blog, hemos llevado el baloncesto que vivimos a muchas casas y, en general, creo que hemos tratado y hablado de temas  casi olvidados relacionados con el baloncesto, sobre todo en relación con el baloncesto femenino, mucho menos mediático que el masculino, con muchos más problemas y mucho más desconocido. Me daréis la razón en que Dely ha sabido engancharnos a las chicas del baloncesto, a esas guerreras incansables que se pasan los días de la temporada saltando obstáculos y dándolo todo. Ejemplo cercano de esto que os digo son las chicas del Basket CAU o BasketMar de Gijón, que este año están compitiendo de nuevo gracias a su tenacidad y a su decisión de no rendirse. Pero este es otro tema que abordaremos durante esta temporada.

Os decía que hemos hecho amigos nuevos para el blog, ¡pues sí! He tenido el privilegio durante los meses pasados de entablar algo así como una “relación cibernética” con dos blogs que se lo curran mucho en este mundo del baloncesto en Asturias, como son Asturbasket y La Canasta Asturiana,  dos webs que dedican mucho trabajo y esfuerzo a acercar algo más la parte doméstica de este deporte en todas sus categorías. ¡Y sin vacaciones! Menudo verano se han pegado cubriendo campeonatos por toda Asturias… A ambos, les doy las gracias desde aquí, por seguirme y ayudarme y por echarnos una mano con la comunicación de CB Laviana, mi actual club.
 
Muchos son los retos que tenemos por delante esta temporada, sí, y uno de los más importantes para mí, por muchas cosas, es el reto al que se enfrentan dos amigos a los que he tenido el privilegio de conocer a lo largo de estos últimos años. Quizá de los dos, sea Fran Sánchez con el que más amistad tenga, aunque nada tiene que envidiarle Manuel González, nuestro Manolín de CB Laviana. Ambos, de la mano y unidos por el color rojo del Gijón Basket 2015, van a compartir uno de los banquillos más deseados por los entrenadores asturianos, el del segundo equipo más importante de Asturias que compite en Liga EBA y tiene su casa en el Palacio de los Deportes de La Guía de Gijón, un pabellón ACB que, aún vacío, hace que te baile el corazón en el pecho. Ni siquiera contemplar esa pista cuando no hay nadie en ella, consigue acallar el clamor de la afición de las tardes de partido. Mirar esa cancha desde la grada ya te hace sonreír y estar sentado en el banquillo, pizarra en mano, mientras tus jugadores esperan tus instrucciones, debe dar algo de vértigo. Pero es algo que ellos están listos para vivir y para asumir, un reto al que se enfrentan con humildad y con ganas. Y van a hacerlo muy bien.


Durante estas semanas, hemos visto a Fran en innumerables entrevistas, en ruedas de prensa, hemos leído opiniones y declaraciones, suyas y de otros, sobre el equipo, sobre los jugadores, sobre los entrenadores… Yo desde aquí, hoy al menos, no voy a dar ninguna, solamente voy a desear toda la suerte del mundo a dos excelentes entrenadores, a dos estupendos amigos, a dos de las mejores personas con las que me he encontrado en este Paraíso Natural. ¡Suerte trainners!

Por cierto, y antes de que dé paso a las palabras de Dely, que también nos deja aquí su bienvenida, quiero agradecer a la FBPA el apoyo que durante los meses pasados ha demostrado al blog y a esta Sección Basket y su ofrecimiento a echarnos una mano, siempre que sea posible, en nuestro pequeño “trabajo”. Desde aquí, y públicamente, mi agradecimiento, ya que no es algo usual que un organismo oficial como este, preste su ayuda de manera desinteresada a una publicación como la nuestra. Gracias a Alberto Cuervo y a la FBPA por su apoyo al baloncesto asturiano y a los clubs que cada día luchan por formar a los pequeños jugadores que son el futuro de este deporte.
 
También quiero dar la bienvenida esta temporada a la Peña El Fortín de Pumarín, creada por amigos y seguidores del Unión Financiera Baloncesto Oviedo y desear un buen año a mis equipos favoritos, esos que han hecho que hoy el baloncesto sea para mí algo fundamental en mi día a día, como son CB Águilas (mi club de cabecera al que volvemos cada vez que vamos a casa y del que siempre tenemos las puertas abiertas), al OCB (que nos acogió nada más llegar a Asturias y con el que vibramos en cada partido) y al CB Laviana, al que hoy pertenecemos y con el que nos sentimos como en casa. Gracias a todos por dejarnos formar parte de algo tan maravilloso como es el baloncesto.

Os dejo con Dely y su saludo. Bss.
Isabel M. Pérez.
 

 

 

 

 

 

 

 

Preparados, listos, ¡YA!


 
Cuando yo era pequeña, siempre empezaba así. Carreras, competiciones de todo tipo…

Y ahora empezamos otra vez. Empezamos nueva temporada de baloncesto, de sección del blog, nuevo curso… El mes de septiembre, junto con enero, son meses de comenzar, de buenas intenciones, de apuntarnos al gimnasio, de llevar los estudios (en mi caso el trabajo) al día, de conocer nuevos compañeros, de organizar nuevamente la agenda para cuadrar entrenamientos de unos, clases de otros… Por eso me noto tan rara esta vez, mi agenda es mía únicamente, no tengo que “cuadrar” nada después de tantos años…
Bueno, pero a lo que íbamos y a lo que nos interesa aquí. Empezamos nueva temporada.

En realidad ya empezó, cuando escribo esto ya se jugó la copa federación, de la que salió vencedor el Femenino Avilés Basket y la copa Principado de Asturias que repitió vencedor, las chicas del CAU ganaron su ¿tercera o cuarta?, no lo recuerdo ahora mismo. Y es que esto comienza con copas y más copas.

Y como creo que es lógico, es momento también de hacer cambios, de probar nuevas cosas…
Este verano se creó la Asociación de Jugadoras de Baloncesto. Ahora que me doy cuenta, no sé seguro que se haya creado este verano, lo que es cierto es que yo me he enterado de su existencia este verano… Lo que sí sé seguro es que la presidenta, desde junio, es Lucy Pascua.

Aquí, en las Asturias, tenemos nuevo aspecto de la página web de la federación, con su parte buena y su parte mala, como todos los cambios. Me encanta que te pongan un enlace a Google Maps con la situación del polideportivo, pero me cuesta encontrar las jornadas, el calendario, los partidos del fin de semana… Será hasta que me acostumbre…
Esta que empieza es una temporada con mucho baloncesto femenino, bueno, mucho mucho, no, pero va en aumento. Para empezar las copas, las ya jugadas y las que quedan: Copa Alevín que se jugará durante casi toda la temporada; de 1ª división, tanto nacional (Copa Federación  ya mencionada) como de Autonómica, que se jugará en febrero; de Cadete Femenino también en febrero y de Liga 2, por llamar así a aquella en la que participaron nuestros máximos representantes junto con el vencedor de la Copa de 1º Nacional. Tenemos tres equipos femeninos en Liga 2, otros cuatro en primera nacional, la primera autonómica dividida en dos grupos y 14 equipos, en Junior Femenino hay primera y segunda categoría y 19 equipos, varios de ellos del mismo club…Además, ya está abierto el plazo de inscripción para la liga de madres, a la que, por supuesto os sigo animando a participar.

Y todo esto sin salir “de casa” pero con novedades también fuera. La Liga Femenina 1 tiene patrocinador, Liga Dia se llama ahora. Y con una gran novedad, o eso me parece a mí, en la forma de empezar. Todos comienzan el mismo fin de semana (sí, ya sé que eso es lo normal), en la misma cancha (esto es lo “raro”). El OpenDay. Y previamente una señora presentación a la altura de las de otras ligas, con jugadoras de los equipos, con grandes exjugadoras y otras celebridades haciendo de madrinas (no tengo claro que se diga así), de presentadoras, de lo que haga falta con tal de apoyar el baloncesto femenino. Y, sobre todo, ¡un partido en Teledeporte por jornada! Seguramente luego pase como con otras cosas, siempre son los de los mismos equipos pero vamos a tener un partido cada semana (eso entendí yo al menos).

Nos espera una temporada emocionante, estoy segura. Quizás una temporada en la que nuestros equipos de Liga 2 no sufran demasiado para conseguir la permanencia y estén peleando por los puestos de arriba, o que aumente el número de equipos asturianos en dicha liga, en la que nuestras selecciones asturianas hagan un estupendo papel en las distintas convocatorias. En la que la Selección Española consiga medalla (de oro, si puede ser, claro que sí) en el mundial que se celebrará en Canarias (pena que sea en septiembre, cuando no puedo pedir ya vacaciones para ir a ver algún partido… a mí me fastidiaron un poco con lo de convocatoria única, la verdad).

Sea como sea, ¡BUENA TEMPORADA A TODOS! Nos vemos en las canchas.

Porque, ¡Ellas también juegan!

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viernes, 7 de julio de 2017

Ellas también juegan, por DelyAdela: El final de la temporada...



A lo tonto y a lo bobo, ya llegó el final de la temporada.

Hoy, el día que estoy escribiendo esto (mientras veo, de momento el partido por la medalla de bronce del europeo, esperando a la final de “mis chicas” de la selección femenina senior), estuve viendo la que creo que es la última final de la temporada, la de la liga de madres, en este casos 3x3 (otras de mis chicas).

Otros años, por esta época, estábamos con los últimos partidos, torneos varios, amistosos… Cangas de Narcea, Vegadeo a la final de liga de primavera (no sé cuantos años se organizó dicha liga, igual sólo uno pero a mí me tocó). A León varias veces, algunas con muy buenos resultados, vamos que con el trofeo, medalla y lo que pinte. En Mieres, cuando eran alevines y jugando en un centro comercial… Casi podría decirse que estaba más ocupada en junio que el resto de la temporada.

Este año no, no me tocó tanta ocupación baloncestística. Aunque ya desde el principio esta temporada es un poco especial, y no sólo por ser mi primera temporada como “corresponsal” (jajaja, evidentemente es broma, no me puedo considerar ni corresponsal, ni enviada especial ni nada de eso, estoy un poco “sobradilla” conmigo misma).

Empezó con el “corazón” partido. Mis hijos jugaban, por primera vez, en distintos clubes, lo que se me hacía un poco raro. Además, ella entrenaba en otro club, así que ya iban tres. Si normalmente miraba los horarios de dos competiciones en la página de la federación, este año fui ampliando, además de continuar, como desde la segunda mitad de la temporada pasada, mirando mis designaciones, esos partidos en los que me tocaba “currar”.

Hoy, cuando estaba viendo jugar a las madres, a esas valientes que tienen la moral de ir a entrenar uno, dos o los días que sea necesario, y sobre todo posible, que tienen que “llevarse” a sus hijos a los partidos (había varios, o mejor dicho varias, abundaban las hijas no sé muy bien porque, hijas por la pista jugando mientras sus madres lo daban todo), que andan buscando patrocinadores para sus equipos, pensaba que, la próxima temporada yo seguiré siendo madre, evidentemente, pero no de jugadores, ninguno de los dos va a jugar la próxima temporada. Pero a la vez pensaba que tenía que decidirme ya, que debería animarme a pasar a la acción. Por suerte, tengo todo el verano por delante, bien para decidirme, bien para que se me pasen las ganas, ya veremos en septiembre.

En realidad había pensado pedirle permiso a “mi jefa” para que me dejara hablaros de mi otro yo, de mi vida como profesora. Más que nada porque, además de cumplir mis bodas de plata como profe (pasa el tiempo volando, no suena original pero es que ¡es así!), este curso resultó un pelín complicado, con adolescentes poco acostumbrados al mínimo esfuerzo y con padres demasiado protectores, por decirlo de alguna manera, interesados más en la puntuación y en mi modo de corregir exámenes que en que su hijo/hija aprenda algo. Pero parecería un escrito más, de un profe más, quejándose de su vida a pesar de las múltiples vacaciones que tenemos… y, la verdad, no me apetece demasiado, prefiero pensar en que el año que viene será mejor.

Pero no, no os voy a dar la brasa con mis quejas profesionales, podéis estar tranquilos, aunque me guardo ciertas ideas, hay algunos aspectos que yo noto en las aulas y que creo que se empiezan a notar también en las gradas, en los equipos… Lo dicho, me lo guardo.

Con vuestro permiso, yo seguiré pensando qué temas os podrían interesar. Si continúo en este mundo del blog la próxima temporada, seguiré intentando presentaros a gente tan interesante y cercana (de mis tres primeras opciones aún me queda por escribir sobre una), seguiré hablándoos de las jugonas que tenemos por aquí, y de las que me pillen más lejos. Tengo unas cuantas ideas, del pasado y del futuro, pero sobre todo ¡de baloncesto femenino!

Por que, ¡Ellas también juegan!




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sábado, 3 de junio de 2017

Los magoconsejos de Manuel Glez.7: Nuestros valores y objetivos.


7. Nuestros Valores y Objetivos.

El principal objetivo de un niño y/o adolescente que juega al baloncesto no ha de ser otro que el de llegar a ser el mejor de los jugadores posibles.

En este camino de intentar ser mejor día a día, se obtienen múltiples beneficios, siempre y cuando el jugador tenga presente “el querer” progresar en base al cumplimiento de ciertos objetivos y valores ….

Por el contrario, si el niño, joven, adolescente o jugador de baloncesto no tiene presente “el querer” progresar,  implicaría una pérdida de tiempo por parte de su entrenador en el intento de cumplir ciertos objetivos….

Esta reflexión, que considero básica desde el punto de vista del progreso, la hago porque, para mí, el baloncesto, como cualquier otro deporte de equipo, no deja de ser un medio interesante dentro del proceso formativo de los jóvenes. Para que esto sea así, se han de cumplir ciertos requisitos u objetivos que serán responsabilidad de todos: entrenadores, jugadores, padres...

En este “magoconsejo” analizo, según mis observaciones desde el punto de vista de entrenador, los objetivos y/o valores ligados al baloncesto que considero personalmente parte fundamental del proceso formativo de los jugadores en edad de formación.

Compromiso.

L@s jugador@s de baloncesto en edad de formación deben acostumbrarse a tener que cumplir un mínimo compromiso con los demás. Deben de comprometerse con su equipo a entrenar en unos días concretos y a jugar partidos los fines de semana. Yo, personalmente, opino que este compromiso debe estar presente incluso cuando al jugador no le apetezca jugar o tenga su pensamiento en los estudios o noviazgos. Este aspecto implica que, en ocasiones, tendremos que renunciar a muchas otras cosas y sacrificarnos por el grupo y pensar un poco en los demás y no sólo en uno mismo, algo que resulta en ocasiones imposible en la sociedad actual. Hoy en día, este es un problema bastante extendido en l@s jugador@s jóvenes que no aceptan compromiso alguno y se mueven en función de sus apetitos…. Así es que,  cuando no les gusta algo, lo dejan; cuando algo les resulta difícil, lo abandonan; cuando algo les parece complejo o exige esfuerzo continuado, no lo hacen, etc.




A modo de consejo opino que el Baloncesto es una excelente oportunidad educativa para que l@s jugador@s (niños y no tan niños….) aprendan a cumplir y aceptar sus compromisos.

Perseverancia.

L@s jugador@s de baloncesto en edad de formación han de ser siempre perseverantes realizando el máximo esfuerzo posible en sus entrenamiento y partidos. Para mí, el desarrollo de la perseverancia es especialmente importante cuando se cometen errores, cuando se juega mal, cuando se intentan cosas pero no se obtiene el resultado deseado. Por tanto, seré más completo si soy perseverante en lo que hago y qué mejor forma de desarrollar este aspecto que a través del baloncesto.



Responsabilidad dentro del grupo.

L@s jugador@s de baloncesto en edad de formación deben aprender a asumir responsabilidades en beneficio de sus compañeros de equipo. Para mi el baloncesto es la mejor universidad para el desarrollo de este aspecto…




Opino que un jugad@r será responsable con sus compañeros cuando él mismo sepa qué tiene que hacer y qué se espera de él, en cuanto tenga claro esto, entenderá lo trascendente que es su aportación individual al equipo. Esto se consigue destacando, reconociendo y premiando, por parte del entrenador, las acciones individuales que son positivas para el grupo. En cambio, si el jugador no está por la labor de hacer nada por el grupo, estas acciones nunca serán premiadas

Respeto a las Normas y a los demás.

Jugar en un equipo de baloncesto nos obliga a respetar diversas normas de funcionamiento interno, normas en los entrenamientos y, cómo no, a respetar las normas referentes a las reglas propias del juego. Para mí, de esta forma, los jugador@s se han de acostumbrar a que no pueden hacer lo que quieren, sino que deben respetar unas normas que regulan su convivencia con los demás.

Anteriormente he comentado que el baloncesto es la mejor universidad para aprender a trabajar en equipo, pues también lo es para aprender a respetar a los demás, sean compañeros, rivales, entrenadores o árbitros.

Pienso que es básico en cualquier jugad@r de baloncesto el hecho de aprender a respetar las diferencias individuales que puedan surgir dentro de su propio equipo, aceptando y conviviendo con compañeros que, en algunos casos, pueden ser de otro pueblo o ciudad, otro país, etc. Al igual que con compañeros que dentro del propio baloncesto, juegan mejor o peor, dominan mejor o peor la pelota, destacan más o menos, juegan más o menos tiempo, etc.




Este aspecto, y volviendo a un comentario anterior, es algo que resulta muy complicado que los chicos cumplan dada la sociedad actual. Pienso que solo en base a la experiencia diaria de estar en un equipo de baloncesto se confía en lograr que los chicos se acostumbren a respetar a sus compañeros y se hagan a la vez solidarios.

Aprender a Competir.

La vida te plantea múltiples situaciones competitivas y debemos estar preparados para ello. El baloncesto y la competición es una inmejorable oportunidad para aprender a competir de la mejor de las maneras.

Para mí, todos los valores mencionados anteriormente contribuyen a que los jóvenes aprendan a competir. Además, es importante que aprendan a aceptar de manera equilibrada las victorias y las derrotas y sobre todo tratándose de jóvenes, las buenas y las malas actuaciones personales.

Por este motivo, yo considero importante que los equipos de jugador@s jóvenes sepan afrontar distintas experiencias: ganar, perder, jugar bien, jugar mal, etc., y que éstas sean aprovechadas para saber aceptar los buenos momentos con moderación y los malos momentos con cierta esperanza de mejora.

“Los entrenadores debemos felicitar a nuestr@s jugador@s por su esfuerzo con independencia del resultado del partido.”




En definitiva y a modo de consejo final decir que para mí el baloncesto es la mejor universidad para que nuestros hijos aprendan a comprometerse, a perseverar en su esfuerzo dando el máximo posible siempre, a asumir responsabilidades individuales en beneficio del grupo (trabajo en equipo), a respetar normas, a respetar a los demás y a ser buenos competidores, aceptando la victoria y la derrota como parte del proceso de la vida.

“El baloncesto es una excelente oportunidad educativa que se debe saber manejar para poder beneficiarse de ella.”

¡Os espero en la próxima edición de mis  magoconsejos!

#YoCreoEnCBLaviana

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martes, 30 de mayo de 2017

Ellas también juegan, por DelyAdela: Todos con Adama.


¿Os acordáis de Adama?

Hace casi cuatro años se revolucionó todo el mundo baloncestístico asturiano en su apoyo, con campañas en redes sociales (recuerdo el #todosconAdama), recogida de firmas en Change, partido entre el OCB, inmerso en la preparación de la que sería su primera temporada en ORO, contra el equipo de BVM2012 en cuya cantera jugaba en aquel momento Adama, concentraciones de apoyo… se la querían llevar pero al final ¡aquí sigue! Y sigue jugando al baloncesto.

 

 Pues bien,  resulta que estudia en el mismo instituto en el que yo doy clase, y aunque yo no la conocía personalmente, vamos, no le doy clase, sí que pude hablar con ella, aprovechándome, como ya hice en alguna ocasión anterior, de mi trabajo. Así pude comprobar cómo le está tratando el baloncesto en particular y la vida en general, sobre todo hablamos de baloncesto que es lo que “nos une”.

Hubo algunos cambios desde aquella mala época, desde aquella temporada en la que, sin proponérselo, se convirtió en un personaje más o menos público (no me atrevería a decir que se convirtió en tendencia, pero si adquirió cierta fama). Salía en periódicos, había periodistas cubriendo sus entrenamientos, hablando con su entrenador y con su Maluisa, nombre cariñoso con el que se refiere a la mujer que está actuando como su madre… Como os decía hubo algunas cosas que cambiaron desde entonces. Cambió de equipo, cambió de lugar de residencia (de Mieres se vino a Oviedo, que tampoco es que se haya ido demasiado lejos), cambió de centro de estudios (entre otras cosas porque tenía que cambiar, al pasar de primaria a ESO) pero sigue manteniendo otras muchas: sigue jugando al baloncesto, ahora en el infantil del OCB aunque también entrena y juega con el cadete del mismo club, sigue con sus estudios (en 2º ESO), sigue participando en la selección asturiana, sigue residiendo con su madre de acogida y sigue siendo senegalesa a efectos legales.

Tras decidirme a hablar con ella estuve un tiempo pensando qué quería preguntarle, que quería saber de su experiencia, de su situación... La verdad es que la vida de Adama daría para mucho, de hecho ella habla de escribir un libro y yo creo que no estaría mal. Pero yo quise centrarme en el baloncesto, en nuestro “vicio” común. Me preguntaba porque se había decidido por este deporte, si fue “culpa” suya, de su familia real o su familia asturiana, me preguntaba hasta dónde quería llegar… en fin que me preguntaba cosas que, evidentemente, no podría contestarme, tenía que preguntárselo directamente. Y eso hice.

Quiero recordaros que no soy periodista ni nada parecido, que lo único que hago es preguntarle lo que yo quería saber… más que considerar esto una entrevista podríamos decir que es un ataque de cotilleo baloncestístico si hay que ponerle algún nombre. El caso es que me decidí y le hice algunas preguntas a las que ella, amablemente, contestó.

Espero que os resulte interesante:

 

·         Viniste de Senegal cuando tenías 6 años ¿recuerdas algo de allí?

Si, tengo pequeños recuerdos, pero sobre todo me acuerdo mucho de mi abuelo, pues siempre que salía de trabajar me traía un regalo.

 

·         Tu familia allí ¿a qué se dedicaba?

Mi madre trabajaba como empleada del hogar pero no recuerdo el trabajo de los demás miembros de la familia.

 

·         ¿Tenías algo que ver con el mundo del baloncesto allí?

Para nada, allí ni si quiera sabía que existía tal deporte.

 

·         Tu padre se marchó. ¿Te acuerdas de cuántos años tenías?

No lo sé. Lo único que sé es que él estaba en otro lugar antes de venirse a España.

 

·         ¿Con quién vivías allí? ¿tienes hermanos? ¿Mantienes algún contacto con ellos?

En Senegal vivía con toda la familia, desde abuelos hasta tías y primos. No tengo hermanos, soy hija única.

 

·         Cuando llegas a Asturias ¿cuánto tiempo tardas en irte a vivir con Luisa? ¿vas “directamente” o resides primero con tu padre?

Ya me fue ella a buscar al aeropuerto y me llevó a su casa directamente. Luisa ya conocía a mi padre y le ayudó a traerme a España.

 

·         ¿Y empezar a jugar a baloncesto? ¿También lo haces inmediatamente?

No. Empecé con 10 años en Mieres, ya llevaba unos años viviendo allí.

 

·         ¿Quién “decidió” que fueras a baloncesto? ¿fue idea tuya?

Un día, en 2013, vino un entrenador a nuestro colegio a hacernos una pequeña demostración. Él vio que yo podría tener futuro y me recomendó apuntarme. Más tarde, Maluisa (Luisa) decía que no debía apuntarme porque ella no me podría llevar a los partidos y entrenamientos ya que también hacia gimnasia rítmica y ella trabajaba fines de semana, pero la madre de mi mejor amiga de entonces la convenció.

 

·         Según encontré al buscar información sobre tí, tu madre jugó al baloncesto de joven ¿profesionalmente? ¿Sabes hasta donde llegó?

Jugó, pero en su colegio un año, no llegó a nada, jugaba por simple diversión.

 

·         ¿Y Luisa? ¿fue jugadora o tiene alguna relación con este deporte?

Jugaba en el colegio solamente por diversión, nada serio, igual que mi madre.

 

·         Formaste parte de la selección asturiana en varias ocasiones. ¿Cuándo eres seleccionada? Desde entonces ¿estuviste todos los años en la convocatoria?

Entré en la selección asturiana dos meses después de empezar a jugar y desde entonces he estado todos los años y en una categoría superior.

 

·         Ahora estás jugando en el Oviedo (OCB) ¿Por qué ese cambio? ¿Fue por el cambio de domicilio o porque “te ficharon”?

Por ninguna de las razones, me cambie al OCB porque quería mejorar y me pareció que en BVM2012 no iba a avanzar mucho más.

 

·         Si no me equivoco juegas en dos equipos, infantil y cadete ¿cuánto tiempo dedicas a la semana al baloncesto?

Entreno martes y jueves con las infantiles y martes, miércoles y viernes cadetes, mas partidos con los dos equipos y los domingos entrenamientos con la selección.

 

·         En casa ¿sueles hablar de baloncesto? ¿comentar partidos?

Sí, hablo bastante de los partidos que juego, si me han salido bien o mal y en qué cosas podría mejorar.

 

·         ¿Suelen ir a verte?

Maluisa suele venir a verme siempre que puede.

 

·         ¿Cómo está el tema “legal”? ¿sigues siendo senegalesa? ¿te influye para la selección? (para jugar en la asturiana ¿tienes algún problema?, ¿crees que no te llaman de la selección de formación por ese motivo?)

Si sigo siendo senegalesa. De momento no me influye para jugar en la selección asturiana, pero para la española no lo sé ya que tampoco estoy segura de que si llego a tener nacionalidad española me fueran a llamar. Para jugar los campeonatos de España con mi equipo he tenido que sacarme el transfer.

 

·         ¿Tienes tiempo para ir a ver partidos “de mayores”? ¿de qué equipo, el OCB o el BVM2012 o algún otro?

Tengo poco tiempo pero siempre que el OCB juega en casa intento ir a verlo, del BVM2012 veo poco, debo de ir una vez al mes o cada dos meses, tampoco me interesa mucho la liga.

 

·         ¿Qué quieres ser de mayor? ¿Te gustaría dedicarte profesionalmente al baloncesto?

En un primer momento no contestó a esta pregunta. Pensé que no quería “mojarse”, o que, por la edad, no deja de ser una chica de 14 años, con un futuro por delante y con las indecisiones típicas de esos años, no tenía muy claro que decir. Pero “en el segundo intento”, cuando se lo comenté nuevamente ya me confesó que le gustaría llegar a jugadora profesional, quien sabe si algún día en la Selección Española, pero lo que tiene claro es seguir jugando para llegar lo más lejos que pueda. Eso sí, sin olvidarse de sus estudios, de momento encaminados hacia psicología infantil aunque no descarta ser profesora de idiomas, escribir el libro de su vida… lo dicho, tiene muchos sueños que cumplir, sin duda.
 

Hay mucho más en la vida de esta joven jugadora. Y sobre todo aún tiene un gran futuro por delante. Por su edad está en categoría infantil y le quedan aún muchas oportunidades. Jugar el campeonato de selecciones cadetes representando a su tierra de acogida, jugar algún campeonato de España más con su equipo…

Puede que, dentro de unos años, con una situación legal más clara que ahora mismo, con unas circunstancias más favorecedoras, forme parte de un equipo importante, se convierta en una gran jugadora reconocida y yo pueda decir que tuve la oportunidad de hablar con ella.  Un placer.
 
¡¡¡¡Vamos Adama!!!!
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